El Cister Ibérico

Un recorrido por los monasterios cistercienses de la península ibérica

Inicio / El Cister en Cataluña / Lleida / Desaparecidos / Monasterio de Lavaix

Situación

Pont de Suert

Alta Ribagorça

LLeida

Filiación

Morimond / Bonafont / Lavaix

Horario de Visitas

-

Propietario

-

Estado de Conservación

Desaparecido

Obras

-

Comunidad religiosa

-

Culto

-

Restricciones Visitas

-

Pagina Web

-

Otros servicios

-

Alrededores

 

Monasterio de Santa María de Lavaix

Monasterio desaparecido tras la desamortización del siglo XIX y que actualmente sus escasos restos están cubiertos por las aguas del embalse de Escales desde 1955. Pertenece al término de Pont de Suert.

Monasterio cuyo origen desconocemos, siendo la primera noticia documental del año 939, en el que Ató obispo de Pallars, hijo del conde Ramón I de Pallars, confía al presbítero Adroer (939-950) las funciones de abad, sobre una comunidad de doce miembros, seis presbíteros, monjes, legos y otros sirvientes, lo que supone el renacimiento del monasterio de Lavaix. Ese mismo año, el conde Unifred Bernat I de Ribagorça, hermano del obispo Ató, va a donar al monasterio de Lavaix, el villar de Masivert d'Erta, siendo el escribano de este documento el presbítero Quint, que será futuro abad del monasterio.

En 947 se introduce en Lavaix la regla benedictina, coincidiendo con nuevas donaciones de Guillen I de Pallars de la casa de Sant Joan d'Lespluga de Viu, con la condición de que se adopte en el cenobio la regla benedictina, lo que significaba la independencia del cenobio del obispo Ató. En 950 una donación del conde Unifredo I, de Sant Vicenç de Sas, recién conquistado a los paganos, lo que deja claro la labor colonizadora de nuevos territorios realizada por los monjes.

A la muerte de Adroer, le sucede Quint (956-959) ayudado por los condes ribagorçanos, que querían consolidar su influencia sobre Lavaix. El nuevo abad aporta importantes bienes y posesiones al monasterio, lo que le permitirá una independencia económica, consiguiendo nuevas donaciones de particulares.

A finales de 957 a las advocaciones originales del monasterio de Santa María y San Pere, se añaden las de Sant Joan y Sant Lorenç, posiblemente por la aportación de las reliquias del santo traídas por mocárabes.

El sucesor al frente de la abadía, Miró (961-980), va a consolidar las posesiones del monasterio con la protección del conde Arnau I de Ribagorça, que aportará donaciones como la villa de Ventulá d'Esterri (966) y de un nuevo privilegio de inmunidad, además del alodio de Sueix con sus diezmos (988).

El abad Dacó (1010-1022), cuyo origen estaba en la nueva clase feudal local, va a recibir donaciones de su hermano Gamisa, con el castillo de Vilba, cercano al cenobio. El conde Guillen II de Pallars Sobirá, dona en 1011 un alodio que tenía en la villa d'Esterri y unas viñas próximas al Lavaix. En 1016 una nueva donación procedente del conde Ramón III de Pallars Jussà y su mujer Major de Ribagorça, con la villa de Suert con sus habitantes y todos sus derechos.

Los siguientes abades Servideu (1023-1043) que conseguirá importantes donaciones y Marqués (1048-1065) que será el último abad benedictino de Lavaix y en cuyo abadiato comenzara el enfrentamiento entre primos de los condes, Ramón IV de Pallars Jussá y Artau I de Pallars Sobirá, que se disputarán violentamente el monasterio de Lavaix, quedando definitivamente el monasterio bajo la protección del conde de Pallars Jussá, que realizará nuevas donaciones al monasterio en los años 1094 y 1098, pero el monasterio va a perder la vida comunitaria.

El siguiente abad Ramón Ramón, pertenece a la familia de los barones de Sas, señores locales fieles a los condes de Pallars Sobirá. En 1092, Ramón Ramón va a cambiar la regla benedictina por la Canónica de Aquisgran, para lo que tendrá el apoyo de los condes de Pallas Jussà. En el año 1098, Santa María de Lavaix, va a entrar a formar parte de la diócesis de Roda, adscripción que será reconocida por el Papa Pascual II, que también reconocerá su categoría canónica. Todo esto va a provocar la respuesta del obispo Ot de Urgell. Cuando en 1108, el obispo de Roda Ramon Guillem excomulga a Ramón Ramón, este se refugia en la Seu d'Urgel (1112), donde el obispo Ot le impondrá unas duras condiciones para la reconciliación, como el sometimiento a los obispos de Urgel que en lo sucesivo nombrarán a los priores que regirán Lavaix.

Durante el siglo XII el monasterio pasa a depender de la protección de la familia de los barones de Eril, señores de Pont de Suert, que van impulsar la re edificación de la iglesia y la construcción de un claustro que será panteón familiar (1167), donde van a ser enterrados Ponç de Erill, y su mujer Emesinda, y su hermano Pere con su mujer Marina. Durante este tiempo el monasterio que seguía la regla de los canónigos de Aquisgrán, evoluciona y se organiza bajo el modelo agustiniano de vida regular.

A principios del siglo XIII, la vida canónica de Lavaix estaba en decadencia. En el año 1223, el obispo de Urgell Pere de Puigvert y los canónigos de Lavaix, van a solicitar al Papa Honorio III la conversión de Santa María en abadía cisterciense. El Papa acepta y encarga la reforma al obispo de Lleida Berenguer d'Eril, para lo que se pide al monasterio de Bonafont en la Gascuña, la llegada de monjes reformadores como casa madre cisterciense, con lo que recupera su independencia. Los abades de la época cisterciense serán vitalicios hasta el año 1624 cuando Lavaix se incorpora a la Congregación Cisterciense de la Corona de Aragón, pasando a ser trienales.

A partir del momento de su adscripción cisterciense se carece de documentación, tras la guerra de sucesión, el monasterio es abandonado y se convierte en refugio de bandoleros que acaban con el archivo. Según el censo de Floridablanca en el siglo XVIII, el monasterio contaba con una comunidad de 23 miembros

En 1835 se produce la exclaustración por la desamortización de Mendizabal, cuando el monasterio tenía trece monjes y tres legos además del abad, quedando abandonado y sometido al saqueo, aunque los monjes retornan, teniendo que abandonarlo definitivamente a finales de 1855 cuando su último abad, Antoni Gilabert, se marcha a Barcelona.

El monasterio es expoliado y a mitad del siglo XX se construye la presa d'Escales cuyas aguas sumergirán las ruinas, quedando sobre el nivel del agua la espadaña del campanario que caerá definitivamente en 1978.

Plano del monasterio de Lavaix

Plano monasterio de Lavaix obtenido de (bibliografía)