Un recorrido por los monasterios Cistercienses

de la Península Ibérica


 
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Mosteiro de Sao Joao de Tarouca: La Iglesia

Es la única parte del monasterio que se conserva. La consagración se produce en mayo de 1169, atribuyendose el proyecto inicial a Joao Froilaz, nacido en Tarouca, aunque es posible que solo hiciera una donación para las obras de la iglesia, o supervisara las obras de la misma.

Se trata de un templo de estructura basilical, con forma de cruz latina. La estructura general es del tipo bernardo, con una cabecera formada por un ábside mas profundo de testero plano y dos capillas laterales en los brazos del transepto igualmente de fondo plano. El cuerpo de la iglesia esta compuesto por tres naves con cinco tramos, la nave central de doble altura que las laterales, siendo la bóvedas de cañón con arcos fajones apuntados, al igual que los arcos formeros. La estructura primitiva está alterada por la ampliación del presbiterio realizada en el siglo XVII y la creación de la sacristía que ocupó la mitad de la capilla lateral norte en el siglo XVIII. EL aspecto exterior perdió toda su forma medieval tras las obras realizadas en el siglo XVII y XVIII, sustituyendose la portada frontal.

Las paredes del presbiterio están cubiertas con azulejos que se añadieron en el siglo XVIII, y representan escenas relacionadas con la fundación del monasterio, con la aparición de San Juan Bautista a San Bernardo, para transmitirle el recado divino de la conveniencia de fundar un monasterio "nas remotas partes da Hespanha", en los siguientes paneles continua la historia cuando San Bernardo, envía ocho monjes con la misión de fundar el dicho monasterio, teniendo que establecer contacto con Joao Cirita un eremita de la zona de Lamego, se continúan con la elección del lugar por los monjes y terminan con la visita del rey Afonso Henriques a las obras de inicio del monaserio.

En el brazo norte del transepto encontramos el túmulo de D. Pedro Afonso, conde de Barcelos, hijo bastardo de D. Dinis, se trata de una pieza de gran tamaño, 3,66 m de largo por 1,40 de altura, toda de granito, en cuya tapa una estatua yacente del conde de grandes dimensiones. Una figura de un hombre de edad avanzada, de largas barbas cubierto por ropajes hasta los pies. En el lateral se ha esculpido una escena de caza con hombres acosando a un jabalí. Al lado de esta tumba se encontraba la de la condesa de Barcelos, que actualmente se encuentra en el museo de Lamego.

En el centro de la nave central encontramos la sillería del coro, también del siglo XVIII, atribuida Luis Pereira da Costa y a Ambrosio Coelho, construida con maderas exóticas enmarcando las pinturas de los respaldos, retratos de santos y personajes ligados a la orden del Cister, San Benito, San Bernardo, San Roberto. También de Luis Pereira da Costa es el órgano de tubos horizontales. Otra de las obras notables de la iglesia es un cuadro representando a San Pedro del siglo XVI atribuido a Cristóbal de Figueirido.

   
         

Izquierda.- Vista general de la nave central de la iglesia, arcos fajones apuntados y bóvedas de cañón. Al fondo el presbiterio con el retablo barroco. En el centro se aprecia la sillería del coro y a la derecha el órgano sobre el coro

Derecha.- Detalle del presbiterio con los azulejos descritos en el texto

Izquierda.- Transepto de la iglesia visto desde el lado sur, al fondo a la derecha la entrada a la sacristía y de frente la tumba del conde de Barcelos

Derecha.- Detalle del túmulo del conde

Izquierda.- Vista de la sacristía del siglo XVIII

Derecha.- Detalle de la sillería del coro

Izquierda.- Detalle del órgano de tubos horizontales

Derecha.- Vista de la nave del evangelio