Un recorrido por los monasterios Cistercienses

de la Península Ibérica


 
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Arquitectura cisterciense: El Claustro

El claustro cisterciense es el eje de la vida de la comunidad, sirve de zona de meditación y lectura, pero también sirve para estructurar la vida de los monjes y comunicar las diferentes estancias del monasterio. A su alrededor se abren las entradas a las distintas habitaciones, y se comunica directamente con la iglesia normalmente a través de una puerta por la que solo los monjes acceden directamente a ella.

El claustro tiene estructura rectangular, mas o menos regular, y esta compuesto por cuatro galerías o pandas. En la panda este, suele situarse la sala capitular, el armarium, el locutorio y la sala de los monjes. La norte está adosada a la pared de la iglesia, y en la sur se suele situar el refectorio y la cocina, el dormitorio o sala de los monjes, suele estar en un piso elevado una planta por encima del claustro encima de la sala capitular y suele tener una escalera que conduce a este o a veces directamente a la iglesia.

Los claustros iniciales, son de estilo románico con arcos de medio punto, que se asocian en grupos de tres, formando un ventanal que se abre al jardín central. Muchos de estos claustros fueron sometidos a reforma o incluso fueron desmontados y sustituidos por otros de estilo gótico mas evolucionados, donde los adornos vegetales característicos de los capiteles de los claustros iniciales, serán sustituidos por otros mucho mas elaborados donde aparecerán figuras humanas, que estaban proscritas en los primitivos claustros del cister.

El claustro tiene pues una concepción simbólica, como una ciudad sólidamente afincada, en la que el monje junto con sus hermanos, puede realizar su identificación interior, es por tanto el claustro un paraíso en la tierra. Al mismo tiempo el claustro es la representación simbólica de Jerusalén, su fuente de agua en el centro y los cuatro ríos que parten de ella, que representan la verdad, la caridad, la fortaleza y la sabiduría. Por tanto el claustro tiene una función utilitaria, pero también simbólica.

Una construcción característica de los claustros del cister es el templete o lavatorio, cubriendo una fuente de agua, que tiene por un lado una función práctica, la de servir a los monjes para lavarse las manos y la cara antes de entrar al refectorio, pero de nuevo tiene un significado simbólico, pues tienen su modelo en el llamado "mar de bronce", la pila situada en el atrio del templo de Salomón. También se identifica con la fuente de la vida

 

 

 

 

La Iglesia
La Sala Capitular
El Refectorio
Dormitorio
La cocina

La cilla

Sala de los monjes