Un recorrido por los monasterios Cistercienses

de la Península Ibérica


 
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Monasterio de Santes Creus: Sala Capitular

La sala capitular se encuentra en la panda este del monasterio, se accede desde el claustro, a través de una portada románica con dos pequeños arcos geminados, sustentados en los laterales por una estructura abocinada de tres arquivoltas con cenefas lisas que descansan en capiteles sencillos de adornos geométricos, sustentado por columnas apeadas en toros y plintos lisos en el muro que forma la pared de la sala. En el centro de los arcos geminados y por encima de ellos un cuadrado en esquina adorna el pequeño tímpano liso que se cierra por la parte superior con las arquivoltas. A ambos lados de la portada una ventana que repite el mismo esquema pero en la parte central de los arcos geminados se colocan dos columnas iguales que dividen en dos el vano de ambos ventanales. En el interior de forma cuadrada, nueve bóvedas de crucería con arcos ojivales, forman en techo, sostenido por cuatro columna exentas de las que parten ocho arcos ojivales que repiten el mismo esquema de la gran mayoría de las salas capitulares del cister. En esta ocasión al ser los arcos formados por anchas cenefas de piedra, el aspecto sugiere con mas intensidad la forma de palmeras sustentando la bóveda. Tres ventanas sencillas de arco de medio punto en la pared del fondo parmiten la entrada de la luz a la sala. En el suelo encontramos las tumbas de seis abades y un obispo, y adosado a las paredes dos gradas donde se sentaban los monjes durante el capítulo. Todo el conjunto es de una gran belleza, por su limpieza y su perfecta simetría, que causa una gran impresión.

La Iglesia
El Claustro
Capiteles del claustro
Otras estancias
 
         

Izquierda.- Portada y ventanales laterales de acceso a la sala capitular, los arcos geminados de la portada sin sustentación central y en las ventanas, sujetos por dos columnillas.

Derecha.- Vista del interior de la sala con las columnas y los arcos ojivales que sustentan las bóvedas, causando el efecto de un bosque de palmeras. Los arcos terminan a media altura en las paredes posterior y laterales, lo que deja un espacio diáfano en la base, en el que se sitúan las dos gradas de banco corrido para el asiento de los monjes

Izquierda.- Vista de la sala capitular desde el fondo, en el suelo los enterramientos y al fondo la portada y ventanales que comunican con el claustro.

Derecha.- Vista de la pared posterior con las tres ventanas que aportan iluminación a la estancia