Bujedo 0  

Un recorrido por los monasterios Cistercienses

de la Península Ibérica


 
   Inicio / El Cister en Castilla / Monasterio de Santa María de Bujedo de Juarros

Situación

Cuevas de Juarros a 6 Km

Burgos

Horario de Visitas

Domingos y festivos de 11 a 14

Propietario

Particular

Estado de Conservación

Se conserva la iglesia y la sala capitular

Obras

No

Comunidad religiosa

No

Culto

No

Restricciones Visitas

No

Pagina Web

No

Otros servicios

No

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Monasterio de Santa María de Bujedo de Juarros

En la comarca de Juarros, a pocos kilómetros de la capital Burgos, encontramos los restos de este monasterio, humilde en sus proporciones, pero sorprendente en su belleza. Al realizar su visita esperaba apenas unas ruinas y lo que vi, me causó una grata impresión tanto por lo conservado como por su belleza. Tomando la carretera que sale de Ibeas y se dirige a San Millán de Juarros, una vez pasada la localidad de Cueva de Juarros y trascurridos seis kilómetros encontramos la entrada a la propiedad particular, que cruzando un pequeño puente sobre el río Seco, nos permite llegar a un aparcamiento desde el que a pie y escasos 50 m superando el edificio que vemos de frente encontramos el acceso a la iglesia.

Como siempre complicada la tarea de establecer la fecha de su fundación, que estableceremos en un arco de tiempo correspondiente al que va entre un documento pactado entre fray Bernardo, abad de Gimont y don Gonzalo Marañón (alférez de los reyes Alfonso VII y Alfonso VIII), fechado en la ciudad de Segovia el 12 de mayo de 1159, en el que se se entrega el lugar de Bujedo para "construir una abadía según las costumbres de la orden cisterciense", por tanto la fundación se hará a partir de esta fecha. Pero también sabemos que la fundación no se realizará por don Bernardo de Gimont, sino por otro abad procedente del otro lado de los Pirineos, el monasterio de Scala Dei tan prolífico en filiar fundaciones ibéricas, por tanto estamos ante otra fundación filial de Morimond. El siguiente documento es de 1182 en el que la condesa Mayor García de Aza, viuda de don Gonzalo Marañón, dicta una escritura de un monasterio de monjas cistercienses en la histórica villa de Aza. Pues bien en esta escritura se indica que el dicho monasterio "esté siempre sujeto y dependiente del monasterio de Santa María de Bujedo, el cual fundamos mi marido el conde Gonzalo de Marañón y yo, y al cual dotamos de acuerdo con nuestras posibilidades", esto indica que en esta fecha el monasterio de Bujedo ya era una realidad capaz de manejar filiaciones, aunque fuera un monasterio femenino. Por tanto entre estas dos fechas hemos de colocar la de la fundación del cenobio. El capítulo General de Cister había tomado el acuerdo en 1152 de suspender por un decenio la fundación de nuevas abadías, debido a la preocupación del propio San Bernardo ante el crecimiento sin precedentes de la orden. Por tanto tendremos que posponer la fecha de fundación al menos a 1162, lo que podría ser un a explicación de por que Gimont no llevo a cabo la fundación definitiva y fue Scala Dei la que asumió esta tarea. Algunos autores fijan la fecha en 1166, pero es la de 1172 la que sostienen la mayoría de los investigadores basando se en documentos como Antigua Tablas del Cister, y por ultimo algún autor cita la de 1178. Como ya se ha comentado al hablar de la Rioja, las tierras de esta zona fueron durante muchos años zona de litigios entre Castilla y Navarra, con continuos cambios de fronteras e invasiones por parte de unos y otros, lo que podría ser una explicación para la renuncia de la abadía de Gimont a fundar el nuevo monasterio y la posterior asunción en la tarea por parte de Scala Dei. (Bibliografía). El primer Abad procedente de Scala Dei fue Fortunato que disfruto de la generosidad de la familia de los fundadores, y tuvo protagonismo en la consecución por parte de Alfonso VIII del reconocimiento del monasterio de Las Huelgas como casa madre de todos los conventos de monjas cistercienses de Castilla y León, falleció a finales de 1188 o comienzos de 1189, siendo sucedido por D. Español en la primavera de 1189, que sigue recibiendo la generosidad de los descendientes de los fundadores, ademas de relacionarse con la familia de Diego Lopez de Haro y sus hermanas que también hacen donaciones a la abadía, sin embargo no se había comenzado a construir el monasterio actual. Fue el siguiente abad Don Guillermo el que consigue en primer lugar la confirmación de la abadía por parte del nuevo rey Enrique I, que en aquel momento tenía diez años, y el apoyo de su hermana doña Berenguela, que a la prematura muerte del rey a los trece años, fue nombrada reina. El 26 de septiembre de 1214, se expide el documento que confirma la carta de Alfonso VIII, en la que se concedía coto al monasterio, la exención de portazgo en todo el reino y otros privilegios como el que exime a los monjes de comparecer en juicios y castiga severamente a quienes atenten contra sus pertenencias. Es el nuevo abad el que acomete las obras de construcción de la abadía, y puede incluso permitirse la compra de patrimonio perteneciente a la abadía de San Pedro de Arlanza que atravesaba apuros económicos. A la muerte inesperada de Enrique, el abad tiene que conseguir de nuevo el reconocimiento de su abadía por parte del nuevo rey Fernando lo que conseguiría en documento del 14 de febrero de 1218. No hay noticia de la fecha de su muerte, pero en 1222, aparece como nuevo abad el llamado D. Vidal, que continuo la expansión de las propiedades y recibió nuevas donaciones. En 1240 se tienen noticias del nuevo abad D. Pedro. Parece que las obras de la iglesia quedaron terminadas en 1244, siendo entonces el abad D. Bernardo. La vida de la abadía transcurre sin grandes sobresaltos siendo siempre una comunidad pequeña, así en 1478 bajo el mandato del abad D. Sancho de Gamarra es cuando se puede contar la cifra mas importante de miembros, once frailes. Este abadiato fue el mas largo de la historia, cifrándose en treinta años. A la muerte de D. Sancho se proclama por parte de los monjes la aceptación de la observancia de la Congregación de Castilla, aceptando como superior a fray Lorenzo de Peñafiel, que presidió la elección del nuevo abad, siendo nombrado fray Martín Valdés (1509). La vida del monasterio se ve alterada por la llegada de los franceses en 1811 y a su retirada poco quedará del cenobio. El 25 de julio de 1835 se produce la desamortización del monasterio y su consiguiente abandono de la comunidad religiosa. El monasterio fue cayendo en la ruina. En los ultimos años del siglo XX se produjo la rehabilitación del edificio, por Rafael Perez Escolar, lo que ha dado como resultado su situación actual en la que se conserva la iglesia y la sala capitular y se ha reconstruido una parte del claustro que corresponde al siglo XVII.

Existe otro monasterio premonstratense el de Santa María de Bujedo de Candepajares que puede llevar a equivocaciones con nuestro monasterio, y en alguna página web se confunden, mostrando imágenes suyas con la advocación del de Juarros

 

 

Tomado de Guía del cister en Castilla León (Ver bibliografía)

La Iglesia
El Claustro